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Afroperuanos: discriminación y estancamiento

El viernes 3 de mayo se presentó en la casa de Naciones Unidas en Lima, la publicación “Autopercepciones de la población afroperuana: identidad y desarrollo”, del proyecto regional del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo “Población afrodescendiente de América Latina II”.

De acuerdo al informe, se percibe un estancamiento en el mejoramiento de los índices de empleo, salud y educación de los afroperuanos cuando se comparan datos del año 2000 con los del 2011; un período en el que la economía peruana fue la segunda en crecimiento en América Latina. Asimismo, se recordó que los afroperuanos constituyen el 3,1% de la población peruana según la Encuesta Nacional de Hogares de 2010, sin embargo especialistas en censos y encuestas señalaron que sólo cuando se incluya una pregunta sobre autoidentificación étnica en el próximo censo de Perú (a realizarse el 2017), se podrá saber con exactitud cuántos peruanos se identifican como afroperuanos.

En la presentación de este informe, Rebeca Arias, Coordinadora Residente de Naciones Unidas y Representante Residente del PNUD en el Perú, señaló que el PNUD ha venido trabajando y lo seguirá haciendo, por luchar contra la discriminación, contra las desigualdades y la falta de oportunidades que sufren algunos sectores de la población. Por su parte Silvia Beatriz García, Coordinadora del proyecto regional, afirmó que “se necesitan políticas sectoriales que impulsen el nivel de vida de los afroperuanos para que lleguen al goce pleno de sus derechos económicos, sociales y culturales”.

El PNUD investigó cuáles son las barreras que impiden que la población afroperuana disfrute de los beneficios del crecimiento económico de Perú, con el objetivo de identificarlas y promover la implementación de acciones que contribuyesen a la superación de esos obstáculos. El informe que se presentó contiene los resultados de la investigación cualitativa que se encaró al respecto.

Se han encontrado barreras en distintos ámbitos: en la educación, ámbito donde según los propios afroperuanos, se reproducen prejuicios raciales; en los medios de comunicación que siguen reproduciendo estereotipos negativos; en el ámbito laboral donde muchos afroperuanos no tienen cabida, en parte como consecuencia de los bajos niveles de educación formal alcanzados pero también por prejuicios ya que incluso los afroperuanos con altos niveles de educación tienen problemas; en los espacios públicos donde la población afroperuana sufre de intolerancia racial que se manifiesta en actos de desprecio, mofa, prohibición o exclusión en los centros laborales, en la vía pública, y en los medios de transporte.

La discriminación golpea en mayor medida a los niños y a las mujeres afrodescendientes pobres y de piel más oscura. Ser negro y pobre pero, aún más, ser mujer afroperuana y pobre es estar en el último grado de valoración social. Receba Arias, mencionó que la desigualdad de raza y género es algo en lo que se trabajará arduo y parejo: “en las áreas de Derechos Humanos y de Participación Política, el PNUD ha venido trabajando y lo seguirá haciendo, por luchar contra la discriminación, contra las desigualdades y la falta de oportunidades que sufren algunos sectores de la población”.

En tal sentido informó que el PNUD ha aprobado un proyecto para apoyar al Vice-Ministerio de Interculturalidad en la elaboración de lineamientos de política pública que oriente las acciones del Estado para promover el desarrollo de las poblaciones afroperuanas y eliminar la discriminación y exclusión de estas poblaciones.

Por supuesto que hay casos individuales excepcionales, afroperuanas y afroperuanos que han podido superar las barreras de discriminación. Sin embargo, la mayoría de los afroperuanos sufren condiciones de vida que requieren todavía de políticas públicas focalizadas, bien diseñadas y con recursos, que los incluyan plenamente en una sociedad donde puedan disfrutar de sus derechos.