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Reducción de la pobreza en zonas rurales: el trabajo del FIDA en el Perú

Evaluación independiente demuestra que el apoyo del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola al Perú ha conseguido impactos significativos en la reducción de la pobreza en zonas rurales.

La evaluación ha sido realiza por la Oficina de Evaluación Independiente del FIDA

  • La evaluación analiza 14 años de trabajo del FIDA en el Perú: de 2002 a 2016.
  • La reducción de la pobreza ha sido especialmente significativa en la Sierra Norte –con una caída del 22%–, y en la Sierra Sur –donde el descenso alcanzó el 12%–.
  • La evaluación señala recomendaciones de cara a la futura colaboración del FIDA y el gobierno peruano en la lucha contra la pobreza rural. Las más relevantes: reforzar el trabajo con las personas más pobres y llegar a las zonas más aisladas.

Lima, 6 de febrero de 2018. La Oficina de Evaluación Independiente del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (IOE) ha analizado 6 proyectos desarrollados en las regiones de Sierra Sur, Sierra Norte, Selva Alta y el área de influencia de los ríos Apurímac y Mantaro. Es la primera evaluación que IOE realiza en el Perú. Un total de USD 217 millones fueron ejecutados de 2002 a 2016. El número de personas a las que se ha llegado en los 14 años asciende a más de 230.700, lo que supone 44.500 más de las inicialmente previstas.

Los resultados del análisis demuestran que el FIDA contribuyó a mejorar las condiciones de vida de las familias y sus ingresos monetarios. Una de las cuestiones más destacables es la puesta en valor de saberes y talentos de las comunidades. Los cursos de formación e intercambio de conocimientos reforzaron las capacidades de las familias y su empoderamiento lo que derivó en la creación de medios de vida innovadores y sostenibles como la crianza de cuyes, truchas, gastronomía y producción de hortalizas orgánicas. En los últimos tiempos esta apuesta por la innovación se ha debilitado por lo que, mirando hacia adelante, es necesario que se refuerce activamente.

 

 Las rutas de aprendizaje. Una experiencia que pone el valor la riqueza intangible.

A partir de 2006, se organizaron más de 60 rutas de aprendizaje que implicaron a unas 3.000 personas “ruteras”. La metodología de esta iniciativa se basa en una técnica de formación que apuesta por el intercambio de conocimientos entre talentos locales a través de viajes. Cada ruta se organiza a partir de un tema alrededor del cual se comparten experiencias y prácticas exitosas de desarrollo rural, como por ejemplo la agricultura orgánica, el empoderamiento de las poblaciones indígenas, la producción en zonas semiáridas o la creación de asociaciones comerciales. La metodología utilizada garantiza que los usuarios se conviertan en capacitadores, en un proceso de aprendizaje de ida y vuelta. Esta metodología refuerza el valor de los talentos rurales y, con ello, el empoderamiento de las personas.

Retos para el futuro

En palabras del vicepresidente asociado del IFAD, Paul Winters, “Desde que en 1980, el FIDA comenzó su colaboración con el gobierno peruano, se han alcanzado grandes logros; sin embargo, tal como muestra la evaluación, existen aún retos importantes que exigen fortalecer aún más nuestro trabajo conjunto para mejorar de las condiciones de vida en las zonas rurales”.

La evaluación arroja luz sobre los logros conseguidos y las cuestiones que han de ser reforzadas. “El informe muestra que se ha conseguido reducir la pobreza, pero también demuestra que no se consiguió llegar a las personas más pobres” –afirma el Director de la IOE, Óscar García–. “En un país en el que el 83% de la población pobre se dedica a la agricultura, es crucial entender qué debemos hacer para llegar a las quienes son más vulnerables y esta evaluación nos ofrece recomendaciones para ello”.

Una de las recomendaciones del informe es generar incentivos y facilidades que derriben las “barreras de entrada” con las que se encuentran las personas más pobres, especialmente las mujeres y los jóvenes. Una de esas barreras fue exigir que dispusieran de aportes monetarios y materiales como tierra, agua o ganado; cuestiones con las que no cuentan las personas más pobres. Revisar este tipo de requisitos e impulsar actuaciones articuladas con los grandes programas nacionales en zonas rurales, como Juntos o Pensión 65, puede abrir las puertas a la participación de las personas más pobres.

Por otra parte, el enfoque territorial, un tema en el que el FIDA fue pionero en el Perú, debe contar aún con mayor protagonismo para garantizar que se llega a las zonas más aisladas. El fortalecimiento de los corredores urbano-rurales es clave especialmente en un país como el Perú en el que la geografía es compleja y las zonas rurales muy vastas.

La agricultura familiar peruana es una de las actividades más afectadas por el cambio climático, una situación que se agudizará en el futuro. Los nuevos proyectos deben contemplar de manera específica esta cuestión para garantizar que las comunidades rurales cuentan con estrategias adecuadas que hagan frente las consecuencias del cambio climático. La coordinación con otros donantes públicos y privados será determinante en este sentido.

La cartera de inversiones de FIDA en el Perú asciende a USD 60 millones, de los cuales USD 48 millones son préstamos, y USD 11.8 millones donaciones, buscando alcanzar a 91,450 familias rurales que viven en condiciones de pobreza y pobreza extrema.

 

Crédito foto: Thomas Korczowski/IFAD

Contacto en FIDA:

Yolanda Polo Tejedor, Oficial de Comunicaciones de la IOE | y.polotejedor@ifad.org

Beatriz Schippner, Consultora de Comunicaciones del FIDA en Perú | +51 987 186 001

  

Press release No.: IFAD/xx/2018

El FIDA invierte en la población rural y, al empoderar a estas personas, les ayuda a reducir la pobreza, aumentar la seguridad alimentaria, mejorar la nutrición y fortalecer su resiliencia. Desde 1978, hemos destinado 19 700 millones de dólares estadounidenses en donaciones y préstamos a bajo interés a proyectos que han permitido llegar a alrededor de 474 millones de personas. El FIDA es una institución financiera internacional y una organización especializada de las Naciones Unidas con sede en Roma, donde se encuentra el mecanismo central de las Naciones Unidas para el sector de la alimentación y la agricultura.

Sobre la Oficina de Evaluación Independiente del FIDA (IOE): IOE lleva a cabo evaluaciones de las políticas, estrategias y operaciones financiadas por el FIDA para promover la rendición de cuentas y el aprendizaje. El objetivo principal es contribuir a mejorar el desempeño del FIDA y sus asociados en el apoyo a la transformación rural en los países Miembros en desarrollo. A través de las evaluaciones independientes de la IOE se valora el impacto de las actividades financiadas por el FIDA, se proporciona un análisis de los éxitos y los fracasos de manera imparcial, y se determinan los factores que influyen en el desempeño. Basándose en las ideas y las recomendaciones principales derivadas de los hallazgos de las evaluaciones, la IOE también difunde los conocimientos y la experiencia del FIDA en materia de agricultura y desarrollo rural.