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Servicios de emergencia en salud reproductiva y prevención de la violencia impulsados por el UNFPA atienden a más de 10 mil mujeres peruanas

Las lluvias e inundaciones ocasionadas por el Fenómeno del Niño Costero han dejado 280 mil personas damnificadas. Además de las condiciones de precariedad que de ello se desprende, las mujeres damnificadas enfrentan el incremento de la violencia, el brote de enfermedades de alto riesgo para gestantes, como el dengue y el zika, y dificultades para acceder a servicios de planificación familiar, lo que puede colocarlas en una mayor situación de vulnerabilidad.

 

El Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) en el Perú –de la mano con el gobierno central y los gobiernos locales– han logrado asegurar que 10 mil mujeres en edad fértil, adolescentes y gestantes reciban una atención oportuna y de calidad para el cuidado de su salud reproductiva y protección frente a la violencia familiar y sexual. Las estrategias empleadas para garantizar la continuidad de los servicios de salud reproductiva y de protección, y su extensión a zonas remotas o de difícil acceso, así como las campañas informativas y de sensibilización han servido para evitar un mayor número de víctimas de violencia, muertes maternas y embarazos no planificados.

Evitando muertes maternas y violencia en contexto de emergencia

Según declaraciones a la Agencia EFE del director regional de intervenciones estratégicas de la Dirección Regional de Salud de Piura, Eduardo Álvarez, ello ha permitido evitar 50 muertes maternas. Un número importante de mujeres damnificadas además cuenta con mayores conocimientos e implementos para prevenir embarazos no planificados que puedan arriesgar su salud o su vida, o la de sus bebés, ante una potencial infección de los virus del Dengue o Zika.

Es el caso de Marta*, moradora del albergue San Pablo de 34 años y madre de una niña y un niño en edad escolar. Su esposo, a veces, le pide tener otro hijo. Sospechando que podía estar embarazada, ella acudió a una consulta con un obstetra de la brigada móvil del puesto de salud de San Pablo, implementada por UNFPA y la Dirección Regional de Salud (DIRESA). La prueba de embarazo resultó negativa y ella pudo despejar sus dudas sobre las implicancias de un embarazo en las condiciones de precariedad e inseguridad que persisten en la emergencia. Sopesando estas condiciones y los riesgos de dengue o zika, Marta decidió con su pareja que no tendría un embarazo mientras estuviera en el albergue y que se concentraría en cuidar de la mejor forma posible de sus hijos.

A la par, en campamentos de Piura, como Nuevo Santa Rosa, se vienen registrando casos en los que la comunidad actúa organizadamente para prevenir situaciones de violencia, poniendo en práctica recomendaciones brindadas durante las campañas. Los materiales distribuidos en los kits de protección (silbato, linterna solar, candado, etc.) han contribuido a prevenir situaciones de violencia, promover el apoyo solidario de vecinos y afianzar la sensación de seguridad personal en las mujeres.

“Cuando recibimos el silbato, entendimos que era una herramienta importante para comunicarnos. Desde que lo usamos nos sentimos más protegidas porque sabemos que si sucede algún problema y tocamos el silbato, la comunidad vendrá a ayudarnos”, comenta Carmela*, habitante del albergue de Nuevo Santa Rosa de 33 años de edad.

Sin embargo, aún es necesario visibilizar la importancia de este tipo de intervenciones para salvar vidas y proteger los derechos de las mujeres, pues continúan siendo aspectos poco priorizados en situaciones de emergencia. En atención a estar realidad, el UNFPA se ha enfocado en apoyar al Estado peruano para  garantizar la continuidad de los servicios de salud sexual y reproductiva, y prevenir la violencia basada en género y atender a las víctimas de este flagelo.

“Nos abocamos a proteger los derechos de las mujeres a cursar embarazos seguros, tener hijos sanos y vivir la sexualidad sin riesgo de embarazos no deseados, sin violencia o coacción, y libres de enfermedad o muerte. La alianza con el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP), el Ministerio de Salud (MINSA) y la DIRESA fueron la clave para el éxito de nuestras acciones”, indicó Elena Zúñiga, representante del UNFPA en el Perú.

 

Brigadas móviles, equipamiento y sensibilización para mejor atención a las mujeres

Piura es el departamento con mayor número de damnificados, seguido por La Libertad y Lambayeque. En estos tres lugares, el UNFPA –en coordinación con los organismos públicos de salud a nivel local y los Centros de Emergencia Mujer (CEM) del MIMP– ha desplegado brigadas móviles e instalado servicios de emergencia con profesionales de salud (médicos, ginecólogos y obstetras) y de protección (psicólogas y trabajadoras sociales) que recorren los campamentos y zonas de difícil acceso.

Dichos servicios de emergencia operan a diario para que mujeres damnificadas como Marta y Carmela reciban atención profesional en salud reproductiva, puedan prevenir situaciones de violencia y –en caso sean víctimas de violencia- sean referidas adecuadamente a los servicios públicos competentes y reciban apoyo legal, de salud y socio-emocional para mitigar sus efectos y recuperarse. Complementariamente, el UNFPA ha donado instrumental médico y quirúrgico, y dotado de recursos humanos a servicios de salud para fortalecer los servicios institucionales de salud y mejorar la atención a mujeres gestantes y en edad fértil.

En paralelo, con la finalidad de fortalecer los conocimientos y las capacidades de las mujeres para el cuidado de su salud reproductiva y para prevenir la violencia, el UNFPA ha organizado más de 150 charlas en alrededor de 20 campamentos y comunidades de las zonas más afectadas, abordando temas como la salud materna, la prevención del embarazo adolescente, la identificación de signos de alarma por complicaciones durante la gestación o contagio de dengue, zika y chikungunya, la importancia de las relaciones interpersonales saludables, y la ruta de atención en caso de cualquier tipo de violencia.

Producto de estas intervenciones se ha logrado ampliar la cobertura de los servicios de salud sexual y reproductiva, y fortalecer los sistemas de protección dirigidos a las  mujeres de las zonas más afectadas por la emergencia. “Las actividades de sensibilización e información sobre planificación familiar elevaron la demanda de los servicios de salud sexual y reproductiva en las unidades médicas. Por otra parte se han creado y fortalecido comités comunitarios de protección frente a la violencia contra las mujeres”, destacó Elena Zúñiga.

El UNFPA es la agencia líder de las Naciones Unidas que tiene como misión asegurar que cada embarazo sea planeado, cada parto sea sin riesgos y cada joven alcance su pleno potencial. En situaciones de emergencia, tiene como mandato implementar acciones para facilitar el acceso de las mujeres, adolescentes y jóvenes a servicios de salud reproductiva y protección frente a la violencia. Además brinda asistencia para la generación y gestión de información sociodemográfica que ayude a la preparación frente a desastres y asistencia a las personas damnificadas. En el Perú, es co-líder de la Mesa Temática de Protección y participa en la Mesa Temática de Salud de la Red Humanitaria Nacional, plataforma de coordinación de los actores humanitarios en el país.

El UNFPA ha realizado abogacía e incidencia para la creación e implementación de normatividad que visibilice las necesidades diferenciadas de las poblaciones en mayor situación de vulnerabilidad (adolescentes, mujeres en edad fértil, gestantes, lactantes, personas adultas mayores y personas con alguna discapacidad), en especial en relación con la violencia de género, la violencia familiar y sexual, y la salud sexual y reproductiva.

Tres avances en preparación frente a desastres del Perú que han contado con el aporte del UNFPA

  1. El Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI), entidad pública responsable de la preparación y respuesta frente a emergencias, ha incorporado en su marco normativo la atención de diversos grupos etarios, personas con discapacidad y mujeres en edad fértil.
  2. La Norma Técnica de Planificación Familiar ha incluido los Paquetes Iniciales Mínimos de Servicios para garantizar la continuidad operativa de los servicios de salud sexual y reproductiva en situaciones de emergencia y se ha elaborado una Guía Técnica Ministerial para su implementación.
  3. El MIMP ha elaborado Protocolos y Planes de Contingencia para la prevención de la violencia basada en género con propuestas de intervención que han sido implementadas durante la emergencia por el Fenómeno del Niño Costero 2017.

* Los testimonios consignados son reales, pero los nombres de las mujeres que los brindaron han sido modificados para proteger su intimidad.