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#BarreraContraLaViolencia

Por una ciudad en la que las niñas y niños crezcan libres de violencia. Alcalde de Lima, presidente del COPAL y representante de UNICEF firman compromiso.

· Ciudadanía podrá unirse a la campaña firmando gran camiseta que recorrerá las sedes deportivas de los Juegos Panamericanos.

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Lima, 18 de julio de 2019.- Al poner su firma en una gran camiseta peruana, el alcalde Jorge Muñoz ratificó el compromiso de la Municipalidad de Lima de luchar contra todo tipo de violencia y presentó la campaña “Lima: ciudad que se juega por la no violencia hacia su niñez” en el marco de los Juegos Panamericanos.

Dicha iniciativa conjunta con el Comité Organizador de los Juegos Panamericanos y Parapanamericanos Lima 2019 (Copal) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) busca propiciar el compromiso de la ciudadanía para erradicar las diversas formas de violencia que afectan a las niñas, niños y adolescentes, y convertir esta lucha en el legado social de los certámenes deportivos.

“Estamos unidos en esta tarea de respetar y promover los derechos de las niñas, niños y adolescentes. Aquí tenemos a nuestros niños consejeros que plantean propuestas para construir una ciudad más amigable y segura. Desde nuestras posiciones tenemos que aportar para lograr una Lima libre de violencia”, señaló el alcalde Muñoz.

En el acto simbólico de la firma de la camiseta también participaron el presidente del Copal, Carlos Neuhaus y la representante adjunta de Unicef, Olga Isaza.

Al respecto, Carlos Neuhaus, Presidente de COPAL, enfatizó que la práctica deportiva constituye una herramienta para la prevención de la violencia y la promoción del trabajo en equipo. “En Lima 2019 estamos honrados de sumarnos a estar campaña contra la violencia que afecta a muchos niños y niñas. Todas las disciplinas deportivas tienen reglas y promueven el desarrollo de habilidades como el respeto, que es justamente un elemento fundamental para prevenir y reducir la violencia”, comentó Neuhaus.

Por su parte, Olga Isaza, Representante Adjunta de UNICEF resaltó la importancia de que la autoridad municipal, las empresas y la comunidad emprendan esta campaña por la No Violencia hacia la niñez. “Es deber de los adultos proteger a niñas, niños y adolescentes y educarlos sin violencia. Perú dio un gran al prohibir el castigo físico y humillante, y el Ejecutivo a través del MIMP está haciendo una labor importante para que el país no se quede en la posición de marcador, sino que llegue a la meta: un país libre de violencia, Unámonos todos a esta carrera, y formemos juntos la #BarreraContraLaViolencia”, agregó la Representante de Unicef.

NIÑEZ, ADOLESCENCIA, VIOLENCIA, GENERO Y CIUDAD

De acuerdo al documento Medición de la prevalencia de la violencia física y psicológica hacia niñas, niños y adolescentes, y sus factores asociados en el Perú Evidencia de Niños del Milenio de GRADE y UNICEF, la violencia es un fenómeno de alta prevalencia entre niñas, niños y adolescentes peruanos.

Las niñas, niños, adolescentes y jóvenes que han participado de este estudio realizado durante quince años están divididos en dos grupos: cohorte menor (CMe), nacidos entre el 2001 y el 2002, y cohorte mayor (CMa), nacidos entre 1994 y 1995.

El 55% de integrantes de la CMa y el 52% de la CMe reportan haber sido afectados alguna vez por algún tipo de violencia interpersonal. El estudio precisa, que la violencia física tiene una prevalencia de 33% y 29% en la CMa y la CMe —respectivamente—, mientras que la prevalencia de la violencia psicológica es de 48% y 47%.

Según el estudio ser víctima de castigo o agresión física es un motivo común de infelicidad entre las niñas y niños de 8 años (21%). También lo es que les peguen otros niños (3%). Las agresiones de sus compañeros (15%) y profesores (7%) es señalado como el principal motivo de no encontrarse a gusto en la escuela.

Otro hallazgo es que las mujeres presentan mִás probabilidades de convertirse en víctimas de alguna clase de bullying verbal e indirecto.

De acuerdo al estudio los perpetradores de violencia física son múltiples, pero en el caso del grupo que pertenece a la cohorte menor en la mayoría de los casos es algún familiar (14.6%) y en el de la cohorte mayor, un extraño (16%). En cuanto a la violencia psicológica, en ambos grupos se señala como principales perpetradores de este tipo de violencia un compañero de estudios. 24,3% en el caso de la cohorte mayor y 29,7% en el caso de la cohorte menor.

En los dos grupos son las mujeres las más afectadas por la violencia física en el entorno familiar y de pareja (20,6% y 19,6% en la cohorte mayor y menor, respectivamente) y los hombres los más afectados en el entorno comunitario (31,1% y 20,4% en los cohorte mayor y menor, respectivamente.

Otro de los importantes hallazgos es que hay más violencia en zonas urbanas. Provenir de un hogar ubicado siempre en zona urbana está asociado con un mayor riesgo de ser víctima de violencia en el entorno comunitario, en comparación a provenir de un hogar que siempre ha estado ubicado en una zona rural.

El estudio también señala que una mejora en el nivel socioeconómico no siempre es un factor protector. Sostiene que en el caso de la CMe, cuando el hogar mejora su nivel socioeconómico aumenta la violencia física en el entorno familiar y comunitario, lo que podría deberse a modificaciones en la dinámica familiar, cambio de vecindario y de colegio.

UNA CIUDAD QUE SE JUEGA POR LA NO VIOLENCIA

En una ciudad como Lima que concentra a la tercera parte de la población nacional, y uno de los destinos principales de la migración interna es importante tener en cuenta que la

migración en búsqueda de oportunidades educativas y laborales tiene consecuencias en los patrones de violencia. En el caso de las y los niños que conformaron la CMa el haber migrado desde zonas rurales hacia zonas urbanas aumentó el riesgo de ser víctimas de violencia tanto en entornos educativos como laborales en comparación a aquellos que siempre han vivido en zona urbana.

Ante estas cifras que confirman que la violencia está presente en la vida de las y los peruanos desde temprana edad, la Municipalidad de Lima, la Copal y UNICEF con el apoyo de empresas privadas como Jockey Plaza, Barba Producciones, Brapex y los principales medios de comunicación del país presentan esta campaña comunicacional que espera convertir a la lucha por la No violencia hacia la niñez en el legado social de los Juegos Panamericanos Lima 2019.

La campaña está compuesta por cinco piezas comunicacionales: un video que tiene como protagonista a la atleta peruana Maitte Torres, tres afiches y un spot de radio que serán difundidos en las sedes del torneo deportivo, redes sociales de las instituciones organizadores y diversos medios digitales, así como en pantallas Led ubicadas en las principales avenidas del país.

El gran público limeño podrá sumarse a esta campaña dejando su firma en la gran camiseta peruana que recorrerá las sedes deportivas y cultural de los juegos Panamericanos, así como las instalaciones del Jockey Plaza que se ha sumado a la campaña con la participación de la obra teatral escolar Los Niños Libertadores.