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Desastres y crisis humanitarias

Las Naciones Unidas tienen una larga historia prestando ayuda para responder a desastres por eventos naturales -tales como los terremotos, las inundaciones o las tormentas- o crisis por conflictos -tales como guerras y levantamientos armados- ya que empezaron coordinando las operaciones de socorro humanitario en Europa a raíz de la devastación y el desplazamiento masivo de personas que fueron consecuencia de la Segunda Guerra Mundial. A partir de ese momento hasta ahora, se ha reconocido la capacidad de la ONU de ser uno de los principales proveedores de socorro de emergencia y de asistencia a más largo plazo, además de ser un importante agente catalizador de las medidas de los gobiernos y otros organismos de socorro.

Los desastres por eventos naturales tienen enormes consecuencias para las personas que los sufren puesto que además de cobrar vidas, también dan lugar a pérdidas de medios de vida e infraestructura, las cuales menoscaban la capacidad de subsistencia y recuperación de los sobrevivientes. La seguridad alimentaria se afecta por la destrucción de los medios de vida, sean cultivos, ganado, u otros medios de producción o generación de ingresos. Eventualmente pueden producirse situaciones de hambruna y grave afectación de las condiciones de salubridad por la falta de servicios básicos. Todo ello incide en la salud y puede llegar a cobrar más vidas en consecuencia.

Cuando se trata de casos de emergencia compleja, es decir, debidos a la interrelación de diversos factores políticos, económicos y socioculturales que dan lugar a conflictos, hambrunas, y desplazamientos masivos, cuyos problemas provienen principalmente de la falta de acceso a las fuentes tradicionales de ingresos por períodos prolongados a causa de los desplazamientos y la inseguridad. En estas condiciones se agudizan las necesidades económicas para una subsistencia digna, dando lugar a la vulnerabilidad alimentaria, económica y de salud, aumentando la demanda de servicios de salud que se dificultan cuando hay contextos de violencia. Asimismo, el VIH/SIDA ha tomado tintes alarmantes durante los contextos de conflicto ya que la violación y la violencia sexual se generalizan en tiempos de guerra.

Ante una emergencia de índole humanitaria los organismos del sistema de las Naciones Unidas coordinan esfuerzos para proporcionar ayuda a las víctimas. Algunas de las principales actividades son:

Ante una emergencia de índole humanitaria los organismos del sistema de las Naciones Unidas coordinan esfuerzos para proporcionar ayuda a las víctimas. Algunas de las principales actividades son:

El Programa Mundial de Alimentos de las Naciones Unidas (PMA) ofrece asistencia alimentaria a las víctimas de emergencias;

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) asiste a las mujeres, niños y adolescentes;

La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) ayuda a restablecer la producción agrícola en las zonas afectadas;

La Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS) proporciona asistencia sanitaria;

El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) financia actividades de asistencia y coordina el socorro humanitario en los países en crisis;

El Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) respalda proyectos de salud reproductiva durante las crisis;

El Banco Mundial (BM) presta apoyo a los proyectos de asistencia a la recuperación de emergencia y de reconstrucción.

La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) proporciona refugio temporal de emergencia, gestiona campamentos y provee apoyo logístico inmediatamente después de una emergencia.

El primer paso en una emergencia es el suministro de asistencia humanitaria inmediato a las víctimas. Sin embargo, desde el inicio es importante incluir la dimensión de la recuperación temprana, la rehabilitación y el apoyo a largo plazo. Es de especial importancia realzar la necesidad de apoyo al desarrollo económico y social, puesto que este es el mejor medio de prevenir desastres. Además, también es necesario trabajar para evitar desastres futuros o para permitir el regreso de las personas desplazadas a sus lugares de origen, realizando acciones tales como la remoción de minas en zonas de conflicto.

Por otro lado, la ONU también ayuda a los países a incorporar la prevención y preparación para la respuesta a desastres en sus planes de desarrollo generales. Las medidas de prevención de desastres tienen por objetivo reducir la vulnerabilidad de las sociedades antes de que ocurra el desastre y abordar las causas sociales. La prevención de los conflictos incluye estrategias como la diplomacia y el desarme preventivos y la promoción de los derechos humanos.

Coordinación de la asistencia humanitaria*

En 1991 la Asamblea General estableció un comité permanente entre organismos para coordinar la respuesta internacional a las crisis humanitarias. El Coordinador del Socorro de Emergencia de las Naciones Unidas, que encabeza esta iniciativa, es el principal asesor político y consejero del sistema ONU en materia de emergencias humanitarias. Este Coordinador dirige la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), que organiza la asistencia prestada por las Naciones Unidas durante crisis humanitarias que sobrepasan la capacidad y el mandato de un único organismo.

Cuando se produce una emergencia, la OCHA se encarga de coordinar la respuesta internacional. Primero celebra consultas con el equipo de las Naciones Unidas y con otros organismos en la Sede para acordar las prioridades de acción; posteriormente apoya las actividades en el país afectado.

La OCHA coordina el envío de misiones de evaluación de necesidades, promueve llamamientos interinstitucionales consolidados para recaudar fondos para la asistencia humanitaria, organiza reuniones de donantes, vigila la situación de las contribuciones aportadas en respuesta a los llamamientos y publica informes para mantener al tanto de la situación a los donantes y demás partes interesadas.

La OCHA cuenta con un Fondo Central de Respuesta para Emergencias (CERF) que facilita una rápida intervención humanitaria en situaciones de emergencia, mientras la comunidad de donantes se organiza para facilitar recursos.

La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios también administra los sitios web ReliefWeb y Redhum.

En el Perú**


Lima, 17 de agosto de 2007: Coordinador Humanitario de la ONU en el Perú dirige las actividades desde el Centro de Operaciones instalado para atender la emergencia por el terremoto.


20 de agosto de 2007: El PMA provee alimentos para los damnificados.


Pisco, agosto 2007: La OIM asistió a los daminificados con carpas.


Pisco, agosto 2007: Misión de las Naciones Unidas hace una visita a las zonas afectadas.


Ludotecas de UNICEF en una de las zonas afectadas por el sismo.


Representantes de la Red Humanitaria Nacional que firmaron el acta de constitución el 17 de octubre de 2008.

Lima, 17 de agosto de 2007: Coordinador Humanitario de la ONU en el Perú dirige las actividades desde el Centro de Operaciones instalado para atender la emergencia por el terremoto.
20 de agosto de 2007: El PMA provee alimentos para los damnificados.
Pisco, agosto 2007: La OIM asistió a los daminificados con carpas.
Pisco, agosto 2007: Misión de las Naciones Unidas hace una visita a las zonas afectadas.
Ludotecas de UNICEF en una de las zonas afectadas por el sismo.
Representantes de la Red Humanitaria Nacional que firmaron el acta de constitución el 17 de octubre de 2008.

En situaciones de emergencia o de desastres naturales, el Coordinador Residente de la ONU en el Perú cumple además el rol de Coordinador Humanitario. El Sistema ONU en el país activa sus mecanismos de asistencia luego de sucesos como el terremoto del 15 de agosto de 2007, cuando se puso a disposición del gobierno peruano los recursos técnicos, institucionales y financieros de la organización requeridos para dar una respuesta adecuada a la emergencia.

Apenas ocurrido el sismo, el Coordinador Humanitario convocó al UNDMT y al Equipo Técnico de Emergencias de las Naciones Unidas (UNETE) con el fin de establecer un Centro de Operaciones para Emergencias. Asimismo, se apeló al mecanismo de apoyo financiero (CERF), y se contó con equipos de expertos de la OCHA para la elaboración del llamamiento de apoyo internacional (Flash Appeal) y del Equipo de Coordinación y Evaluación de Desastres de las Naciones Unidas (UNDAC) para favorecer la coordinación de los actores humanitarios en la zona afectada. Adicionalmente, las agencias, fondos y programas residentes en el país brindaron asistencia desde sus respectivos campos de acción y en coordinación con el gobierno peruano y con otros organismos internacionales.

Los fondos del CERF fueron complementados a través de un llamamiento a la comunidad internacional (Flash Appeal) para asistir a las víctimas en el campo humanitario. Para apoyar las tareas de coordinación, planificación y manejo de información del gobierno, el sistema ONU instaló Centros de Coordinación en Chincha, Pisco e Ica bajo la coordinación, en una fase inicial, de la OCHA y, actualmente, del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

En la fase de transición a la reconstrucción el PNUD desarrolló una intervención en las tres provincias más afectadas.

El Sistema ONU en el país también realiza actividades en atención de otras emergencias como las provocadas por el fenómeno de «El Niño», inundaciones y eventos fríos (heladas, nevadas, y granizadas en la sierra, y friaje en zonas de selva) en las que organizaciones como el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) realizan importantes actividades de asistencia.

En el 2009, todo el Sistema ONU en el Perú y en especial la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS) brindaron apoyo y asistencia al gobierno peruano por la pandemia de gripe A(H1N1) (más información en el sitio web de la OPS).

Prevención y preparación**

En el 2008 se creó la Red Humanitaria Nacional, copresidida por el Coordinador Residente de la ONU en el Perú y el Jefe del Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI), que reúne a los principales organismos internacionales con el fin de ayudar al país en caso de emergencias. La Red Humanitaria Nacional coordinará las políticas, estrategias y acciones de preparación y respuesta entre la cooperación internacional y las autoridades nacionales.

En abril del 2009 visitó el país una Misión de Preparación para Respuesta a Desastres, conformada por un equipo multidisciplinario de especialistas del Equipo de Coordinación y Evaluación de Desastres de las Naciones Unidas (UNDAC). El objetivo de la misión fue identificar oportunidades para mejorar el nivel de preparación para la respuesta a desastres, en conjunto con el Instituto Nacional de Defensa Civil (INDECI) y la cooperación internacional. Se espera que las recomendaciones de los especialistas sirvan para poder atender de la manera más oportuna y eficaz a la población peruana en situación de vulnerabilidad, como fue en el caso del sismo de agosto del 2007.

Por su parte, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo en el Perú (PNUD) tiene como una de sus principales áreas de acción la prevención y recuperación de la crisis. En este marco, el PNUD apoya al país con una estrategia a tres niveles: a) fortalecimiento de capacidades a través de soporte técnico a las instituciones a cargo de analizar y formular la políticas nacionales y estrategias en materia de prevención de crisis debido a desastres; b) apoyo al país en las situaciones de recuperación post-desastre y c) fortalecimiento de las capacidades nacionales de prevención de crisis de orden social.

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